No es que no ames a Dios… es que no sabes cómo acercarte
- hace 5 días
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Muchas veces pensamos que el problema es que no amamos lo suficiente a Dios.
Nos sentimos culpables porque no somos constantes.Porque dejamos la Biblia a un lado.Porque oramos solo cuando lo necesitamos.
Y en medio de todo eso, aparece ese pensamiento silencioso:
“Tal vez no soy tan espiritual como debería.”
Pero la realidad muchas veces no es esa.
No es que no ames a Dios.Es que nadie te enseñó cómo acercarte correctamente a Él.
El problema no es tu corazón… es la falta de dirección
Nos enseñaron a leer la Biblia,pero no a entenderla.
Nos dijeron que oráramos,pero no cómo hacerlo con intención.
Nos hablaron de Dios,pero no siempre nos enseñaron a relacionarnos para entenderlo a Él.
Y entonces, lo que debería ser un encuentro…se vuelve una rutina vacía.
Por eso te sientes así
Lees… pero no entiendes
Oras… pero no sabes qué decir
Intentas ser constante… pero te frustras
Y poco a poco, te alejas…no por falta de amor, sino por falta de claridad.
Así es que déjame decirte algo muy importante.
Dios no está esperando perfección.
Aquí es donde todo cambia.
Dios no está esperando que lo hagas perfecto Está esperando que te acerques
No con todo resuelto.No entendiendo todo.No siendo perfecta.
Solo que vengas a su hermosa presencia.
¿Cómo empezar a acercarte correctamente?
1. Aprende a observar antes de interpretar
No leas rápido.
Detente.Pregunta.Piensa.
2. Busca entender, no solo terminar
No se trata de avanzar capítulos.
Se trata de comprender lo que Dios está diciendo.
3. Habla con Dios desde lo que leíste
Tu oración no empieza desde cero.
Empieza desde la Palabra.
4. Aplica una verdad, no todo
No necesitas cambiar todo en un día.
Solo responde a una verdad.
Lo que hoy es confuso… mañana será claro
Cuando aprendes a
correctamente a Dios:
Lo que antes era pesado… se vuelve ligero
Lo que antes era confuso… se vuelve claro
Lo que antes era rutina… se vuelve una hermosa relación Padre-hija.
Y ahí es donde todo cambia
Tu tiempo con Dios deja de ser una obligación…y se convierte en un encuentro con nuestro Amado Padre
Hoy puedes empezar diferente
No necesitas hacerlo perfecto.
Solo necesitas hacerlo con dirección.
Y eso… lo cambia todo.





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